Tomar la iniciativa

 

 

 

Algunos opinan que en la sociedad moderna es preciso vigilar bien las propias fronteras para evitar dejarse invadir y desbordar. Pero sucede también que ésos mismos se sienten incómodos dentro de sus fronteras, y su vida languidece.

 

 
Atrévete, decídete a tomar tú la iniciativa y vete a los demás cruzando las fronteras. No lo hagas para tranquilizar tu conciencia, sino como un acto de libertad interior. Desarrolla tu fantasía y piensa cómo puedes llevar alegría a la vida de las personas con las que tratas. Las rosas que pones en la vida de otros despiden aroma igualmente para ellos y para ti. Y colman tu vida de alegría y amor.

 

 
Al ponerte en movimiento para ir a los otros, se pone también algo en movimiento dentro de ti, se dilata tu libertad interior. Éste fue el secreto de la vida de santa Isabel. Así lo cuenta la leyenda del milagro de sus rosas. Ése podría ser también el milagro de tu vida.

 

 

Anselm Grün