Hacerse bendición

 

 

 

Te basta con abrir los ojos, y ya estás viendo en torno a ti necesidad y miseria. Y quizá te preguntas: ¿dónde y cómo puedo yo remediar alguna necesidad ahora mismo? Yo no tengo nada que ofrecer, no tengo cualidades especiales.

 

Pero, aun así, tal como eres, tú puedes convertirte en fuente de bendición. No se necesitan aptitudes excepcionales, cualidades fuera de lo normal. Piensa que Dios te ha hecho así. Sólo necesitas una cosa: descubrir tu camino y tu manera de ser bendición para otros.

 

Si tu vida es auténtica, si tienes sensibilidad y olfato para las necesidades de quienes te necesitan, tu vida se cubrirá de frutos para este mundo.

 

Anselm Grün