Una tienda bien plantada

 

 

 

La adversidad es para los sabios de la Biblia un buen test para probar al amigo verdadero. Se dice, por ejemplo, en el libro de Jesús Ben Sirá, en el que se hace la síntesis de la sabiduría griega y la espiritualidad judía:

 

«Hay amigos que acompañan a la mesa y no aparecen a la hora de la desgracia; cuando te va bien, están contigo, cuando te va mal, huyen de ti, si te alcanza la desgracia, cambian de actitud y se esconden de tu vista» (Sir 6, 10-12).

 

En la adversidad se pone especialmente a prueba la amistad. El verdadero amigo no se aparta entonces del lado de quien sufre. Le acompaña fielmente en todas sus necesidades y problemas. De un amigo así habla la experiencia del Sirácida:

 

«Un amigo fiel es como una tienda bien plantada. A un amigo fiel tenlo por amigo; el que lo encuentra, encuentra un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio; no se puede pagar su valor» (Sir 10,14-15)

 

El amigo es como una tienda bien plantada, bajo cuya bóveda puedo sentirme seguro. En esa tienda puedo estar a gusto. En ella me siento cómodo, protegido de los rayos del sol y de la intemperie de la noche fría.

 

Anselm Grün