Compañero de camino

 

 

 

Un aforismo japonés dice: «Con un buen amigo no hay camino largo». El amigo que va conmigo a mi lado me da fuerzas para seguir adelante contra viento y marea, sea cual sea la dirección de donde vengan. El amigo nos da su apoyo para no capitular cuando nos vemos con la espalda contra la pared, a punto de caer exhaustos. Él nos sugiere motivaciones para seguir librando las batallas de la vida.

 

Sin el apoyo de un amigo estamos siempre en peligro de perder la tierra bajo los pies. Pero si me consta que mi amigo permanece fiel a mi lado, todo problema queda automáticamente relativizado, por muy grave que sea. Si no tuviera amigos, cuántas veces habría enviado a todos al infierno…! Pero sé muy bien que con esta reacción no habría prestado ningún buen servicio ni a mí ni a las personas de las que me siento responsable.

 

Una charla a corazón abierto con un amigo me basta para abrir enseguida los ojos a mi realidad y ver qué modelo de vida estoy presentando. Lo que veo es que me estoy metiendo en un callejón sin salida. Pero el amigo me cierra la entrada. Y me da el oxígeno necesario para continuar por mi camino hasta el fin.

 

Anselm Grün