Amistad entre hombres

 

 

 

En la sociedad actual, la amistad conserva su carácter de elemento estabilizador en la vida afectiva de los hombres. Existen muchas sociedades o clubes de hombres que favorecen el intercambio de ideas y donde a veces se inician proyectos en común. Dentro de esos grupos de hombres hay siempre algún sujeto cuya amistad personal reviste matices de peculiar importancia.

 

 

Esa amistad supera la fecha del matrimonio, y muchos amigos siguen siéndolo después de casados. Para algunas jóvenes esposas constituye un verdadero problema. Quieren acaparar al marido, en la idea de que su amor y sus manifestaciones de amor les pertenecen por entero a ellas. Sin embargo, es evidente que el hombre casado necesita un amigo o amigos para realizarse.

 

 

Ni siquiera el amor de su mujer, por intenso y gratificante que sea, puede, a la larga, suplir la cualidad humana de la amistad. Los hombres que sacrifican la amistad de los amigos en aras de las atenciones a su mujer no hacen con ello ningún favor al matrimonio. La amistad de los amigos da al matrimonio el soporte de una base más amplia y sólida.

 

No constituye una amenaza para la estabilidad matrimonial; es, por el contrario, un positivo enriquecimiento del amor de la pareja. Hace bajar al marido y a la mujer del mundo ideal de sus sueños irrealizables. Ni uno ni otro pueden colmar por completo todas las aspiraciones de su pareja. Ambos necesitan relacionarse además con otros para dar a la relación matrimonial su medida exacta.

 

 

Anselm Grün