Permite lo extraño

 

 

 

El hombre es en esencia un receptor, un aceptante. Antes de actuar por sí mismo, debe investigar y aceptar el mundo que le fue dado. Debe permitir lo que es. Debe permitir que aquello que le precede, sea como es.

 

 

 

El espíritu del hombre depende de que él reciba impresiones e imágenes a través de los sentidos. No hay nada en la razón que previamente no haya estado en los sentidos, dice Santo Tomás de Aquino. La razón recién actúa cuando los sentidos le ofrecen algo. Y los sentidos sólo pueden ofrecer lo que previamente han recibido.

 

 

 

El hombre puede por lo tanto reconocer sólo cuando le otorga al mundo el acceso a sus sentidos, a su pensamiento, cuando permite que algo extraño ingrese en é. si bien el mundo le está dado, no es suficiente meramente constatar la existencia.

 

 

 

El hombre debe permitir que el mundo vaya hacia él, debe admitirlo; debe permitirle que pueda mostrarse y presentarse ante él.

 

 

Anselm Grün