Lo importante es cada instante

 

 

 

Es una enorme gracia poder aceptarse a sí mismo. Pero la gracia de todas las gracias consiste en poder olvidarse de sí. Conozco gente que gira permanentemente en torno a sí misma. Cuando está de vacaciones, no puede abandonarse a la belleza del paisaje porque se pregunta si ha realizado la reserva en el sitio correcto, si quizás allí, donde también hubiera podido ir, no habrá un clima mejor.

 

 

 

Cuando encuentra una persona, piensa qué opina de ella. De esta forma está permanentemente bloqueada para abandonarse realmente a sí misma. Cuando reza se pregunta qué le aporta. Su Ego está en el camino en todo lo que hace.

 

 

 

Olvidarse de sí mismo es el arte de abandonarse totalmente a lo que sucede en ese instante. Sólo cuando me olvido de mí, estoy realmente. Sólo cuando dejo de pensar en mí y en mi efecto hacia afuera, puedo aceptar un encuentro, una conversación, y disfrutar eso que hay entre nosotros.

 

 

Anselm Grün