La dirección correcta

 

Descubre las cosas más bellas. Y encontrarás el amor, el gusto, el olor, la visión, el sonido.

Empezarás a oír el canto de los pájaros, el viento en los árboles y la voz de los amigos; verás su rostro.

 

Descubrirás todas esas cosas y podrás saborear el secreto de la gratitud.

Cada mañana, al despertarse, Bokushu soltaba una gran carcajada I estentórea que duraba dos o tres minutos y resonaba a través de las doscientas cincuenta celdas del monasterio.

 

Todos podían escucharlo. Todos se despertaban con esa carcajada, como con un reloj despertador. Y la última cosa que Bokushu hacía por la noche era, otra vez, soltar esa gran carcajada estentórea: después se acomodaba sobre su estera y se dormía. Y los discípulos estaban muy curiosos por saber qué hacía reír al maestro, y trataban de que les contara; pero él no lo hacía. Y murió sin darles la explicación que pedían. Éste es el final de la historia.

Posteriormente, todo tipo de personas han estado tratando de imaginarse qué lo hacía reír. Yo mismo tengo un par de suposiciones. Y espero que también tú busques una respuesta a esa curiosidad. La búsqueda te motivará a dirigirte en la dirección correcta a través de la meditación.

 

Anthony de Mello