Reclamo de SUTEBA en la visita del presidente a Saladillo

En la mañana de hoy, los docentes de SUTEBA Saladillo, junto con compañeros de la región (Lobos, Alvear y Roque Pérez) concentramos  en  la esquina de las calles Ulderico Cicaré y Papa Francisco, con motivo de la visita del presidente a nuestro pueblo, para reclamarle que cumpla con la ley y que convoque a la paritaria nacional docente, lo antes posible.

Ante todo, como sindicato, queremos expresar nuestras felicitaciones al Sr. Cicaré, su familia, y los trabajadores; es más que merecido este reconocimiento para ellos. Nuestra presencia en el lugar tuvo que ver con aprovechar la visita del presidente para reclamar, a través del diálogo, que nos convoque a paritaria.

 

Llegamos al lugar con nuestros guardapolvos blancos, banderas del sindicato y pancartas de reclamo que decían: “paritaria nacional docente” y “cumplan con la ley”, con la idea de ser visualizados por el presidente y su gabinete. La policía estaba presente, les explicamos que sólo íbamos a reclamar en el lugar de modo pacífico, y así fue nuestra postura en todo momento. En pocos segundos, los uniformados ya habían formado un cordón, dándonos sus espaldas, para evitar que tengamos acceso a la calle Cicaré, por donde minutos más tarde pasaría el presidente. Después vimos llegar un camión, arriba del mismo, sobre el acoplado, había trabajadores y unas vallas, así que en cuestión de segundos nos vimos vallados. Pero no terminarían aquí las medidas de seguridad, porque al ratito vimos bajar de un colectivo a varios efectivos de gendarmería, con sus armas y escudos. Fuimos filmados y fotografiados con los celulares de algunos policías. Nos dimos cuenta que el presidente estaba por pasar porque, pocos minutos antes, toda la fuerza de seguridad (quienes nos estaban dando la espalda hasta el momento), se dieron vuelta, y ahí quedamos enfrentados, cara a cara, maestros con policías, cruzando miradas, vistiendo nosotros con orgullo nuestros guardapolvos blancos y levantando nuestras banderas de lucha. Vimos pasar, por detrás de los uniformados, varios vehículos (algún que otro blindado), a una velocidad que superaba los 100 kms. . Esperamos en el lugar hasta que volviera a pasar el presidente. Nos volvimos a organizar con nuestras banderas y pancartas bien visibles, volvimos a enfrentar nuestras miradas con los uniformados, y volvimos a ver pasar la comitiva, nuevamente  a una velocidad que superaba los límites establecidos. Ni sabemos si lograron vernos. Pero estamos convencidos que era un momento que no podíamos dejar pasar para reclamar por nuestra paritaria nacional. Sólo queríamos dialogar…