“El 24 de marzo de 1976 se terminó con la democracia, y se inició un plan sistemático de violación de los derechos humanos, la lección que nos deja la historia es que nunca más habrá golpes de estado cívicos militares” Carlos Antonio Gorosito.

“El 24 de marzo de 1976, yo tenía 21 años y asistía azorado a un nuevo golpe-cívico militar que a la postre sería el más sangriento de la historia de nuestro país. Faltaba poco tiempo para que hubiese elecciones generales en el país, pero había sectores civiles que reclamaban la intervención de las Fuerzas Armadas para derrocar al Gobierno Constitucional que presidía María Estela Martínez de Perón.

Las Tres AAA conducidas por José López Rega integrante del gabinete del gobierno constitucional ya practicaba el terrorismo de Estado, las fuerzas para-policiales y para militares hacían lo mismo. Montoneros, ERP y otras organizaciones guerrilleras que buscaban la toma del poder por vía de la acción armada también secuestraban y asesinaban (ellos a mi criterio también buscaban el Golpe porque creían que agudizarían las contradicciones en la sociedad y los favorecerían en la posibilidad de tomar el poder), el clima económico del país del país no era el mejor. Los partidos políticos democráticos en reuniones multipartidarias se habían expresado contra la eventual rotura del orden institucional. En Saladillo las Juventudes Políticas también nos expresábamos en el mismo sentido (debe haber registro periodísticos de la época). Pero el 24 de marzo de 1976 llego y todos sabemos lo que paso, además de una política de entrega en lo económico se produjo desde el Estado la violación sistemática de los derechos humanos. Hoy a 41 años de aquel nefasto acontecimiento como lo hemos hecho todos los años desde entonces nos unimos a las voces de repudio contra el Golpe- Cívico Militar, lo hacemos en nombre de todos los que ofrendaron su vida, en nombre de nuestra propias luchas que pusieron en riesgo nuestra integridad física, porque cuando algunos “desensillaron” hasta que aclare seguimos luchando sin bajar los brazos. Lo hicimos para que llegara aquel 30 de octubre de 1983 cuando el pueblo consagrara presidente de la Nación al Dr. Raúl Alfonsín, que a partir del 10 de diciembre de ese año instrumentaría el juicio a las Juntas que fuera ejemplar en el mundo y que terminara con los responsables presos. Hoy retumban en nuestros oídos las palabras Nunca Más del Fiscal Julio Cesar Strassera. Llevamos ya casi 34 años ininterrumpidos de Democracia, es hoy responsabilidad de los argentinos sostenerla a rajatabla. Barrunto que ya hemos aprendido que los gobiernos solo se cambian por el voto popular, cada dos años hay elecciones legislativas y en ese momento el pueblo puede expresar su conformidad o disconformidad. Cada cuatro años se eligen los titulares de los ejecutivos nacionales, provinciales y municipales, y en ese momento el pueblo si está conforme ratifica y si no cambia. Es una regla de Oro de la Democracia. En tiempos en que la Democracia se ha recuperado definitivamente debemos asumir que ayer, hoy y siempre ningún demócrata que se precie de tal de fomentar en ninguna circunstancia actitudes desestabilizadoras. En Democracia todos los reclamos y protestas son legítimos, todos tienen derecho a expresarse, pero las actitudes y acciones desestabilizadoras son antidemocráticas. Hoy al rendir homenaje a todos los que lucharon y ofrendaron su vida por la recuperación de la Democracia nos debemos juramentar defenderla siempre como el mejor sistema que existe para resolver los problemas diversos de la sociedad diversa. En cada tiempo electoral la ciudadanía elegirá el tipo de administración que quiere y el sentido que se le da a esa administración. Mientras tanto debemos seguir en la militancia cada cual defendiendo sus ideas y tratando de convencer que las que sustentamos son las mejores. Y cuando en un espacio político nuestras ideas son desplazadas por otras, no debemos abandonar la lucha debemos seguir llegará el momento que nuestras ideas triunfen. A 41 años de aquel nefasto acontecimiento el valor supremo es defender la Democracia y todo lo que ello representa en la posibilidad de la defensa de dignidad humana.” Carlos Antonio Gorosito Ex – Intendente Municipal de Saladillo- Militante Radical- 24 de marzo de 2017.