El tesoro verdadero

 

 

Calderón dice: “Todo es según el color del cristal con que se mira.” Si estás dormido no serás capaz de ver más que cosas dormidas, y no te darás cuenta hasta que despiertes. Pasará la vida por ti sin que tú la vivas.

 

Sabes cómo fueron descubiertas las minas sudafricanas de diamantes?

 

Había un viajero sentado a la puerta de la choza del jefe de la aldea. Vio a los hijos del jefe jugar con cosas que parecían bolitas de vidrio. Tornó una de ellas, la miró y su corazón estalló de alegría. ¡Era un diamante! Y fue a decirle al jefe de la aldea:

 

“Mis hijos también juegan con esas piedras; ellos las llaman bolitas de vidrio. ¿Podría llevarme algunas para casa? Estoy dispuesto a darle tabaco en canje.”

 

El jefe respondió: “Tenemos millones de ellas aquí; sería un robo aceptar su tabaco, pero acepto cualquier cosa que me dé.”

 

El hombre le dio el tabaco, fue a su casa, vendió los diamantes, volvió, compró todas aquellas tierras y se convirtió en el hombre más rico del mundo.

 

El núcleo de esta historia es que aquellas personas pisaban un tesoro y no lo sabían. Ésta es otra imagen de la vida. La vida es un banquete del cual la mayoría de las personas se está privando. Nunca descubren el tesoro.

Anthony de Mello