Ver para iluminarse

 

No hay fórmula instantánea para alcanzar la paz. Es necesario buscarla con tranquilidad.

 

Después de años de entrenamiento, el  discípulo pidió a su maestro que le  otorgara la iluminación. El maestro I lo condujo a un bosquecillo de bambúes y le dijo: “Observa qué alto es ese bambú. Y mira aquel otro, qué corto es.”

 

Y en aquel mismo momento el discípulo recibió la iluminación.

 

Anthony de Mello