Tormentas

A medida que vamos avanzando por el camino de la vida nos damos cuenta que siempre vamos a atravesar oscuridades y tormentas. Muchas veces frente a estas adversidades nos da miedo y llegamos incluso hasta paralizarnos. Perdemos la fe, perdemos la confianza, todo se nos desmorona.

 

 

Es así, en la vida todo es efímero. Todo es pasajero. lo único que permanece siempre es nuestro verdadero SER. Puede que nosotros, en nuestra confusión, perdamos la conciencia de su Presencia en nuestra vida, pero esa presencia siempre está. No se muda.

 

 

Con el tiempo aprendemos a vivir en esa confianza, en esa seguridad que nunca se aparta, en esa tranquilidad de saber que después de cada tormenta vuelve la calma y que si nos abrimos a nuestro SER seguramente veremos el mundo y la vida con una mirada distinta, renovada. Viviremos con mayor esperanza.

 

Graciela Goñi

Acompañante espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María