Miradas

 

Hay dos manera de mirar a quienes se nos acercan: los podemos mirar pensando que me puede dar esta persona o los podemos mirar pensando que le puedo dar, en qué lo puedo ayudar? En ese caso la relación seguramente va a ser recíproca ya que cuando damos siempre recibimos por añadidura.

 

Es muy habitual que quien está acostumbrado a pensando en su beneficio y provecho piense mal y rechace al que solo piensa en ayudar.

 

Muchas personas viven fatigadas y abatidas por el yugo de pesadas tradiciones y máscaras sociales que no les permiten ser auténticos, ser simplemente lo que son y expresarlo con libertad. Necesitan una mirada compasiva que los anime simplemente a descubrirse y SER.

 

Graciela Goñi

Acompañante espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María