Misión

 

Cuando hemos tenido la suerte de conocer y gustar la verdadera Vida, el mandato es imperioso, compartir esa felicidad que puede ser bendición en la vida de todos los que se disponen a ella. No hay que hacer grandes cosas para encontrar esa paz, está al alcance de la mano, sólo hay que disponerse, abrir el corazón, abrir los ojos y ver.

 

La misión más grande que tenemos las personas es alcanzar la plenitud de la humanidad. Imaginan lo que sería el mundo si cada uno de nosotros trabajara para dejar atrás nuestras aristas más animales para dar paso y desarrollo pleno a nuestro verdadero sentido de humanidad? Lo cierto es que lo único que podemos hacer nosotros es buscar nuestro propio cambio y ayudar a los demás.

 

Graciela Goñi

Acompañante espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María