Sabiduría de los pequeños

 

La vida se descubre a los pequeños. Para captar su profundidad no hace falta saber mucho ni ser inteligente. Lo importante es tener un corazón sencillo capaz de confiar y amar. Todo está encerrado en nuestro corazón, la tarea espiritual es iluminarlo para vivirlo y llenarnos de paz y alegría.

 

La verdad no es una conquista, sino el reconocimiento de un don y su acogida. La recibimos en la escucha sencilla y confiada de la vida que nos abraza, captando su belleza, su sabiduría, su entrega… su amor.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María