La parábola de la vida

 

Las parábolas usan un lenguaje figurado que invita a tratar de encontrar su significado. La vida es una gran parábola que sólo puede ser interpretada por los corazones inquietos que quieran aprender de ella a cada paso. La indiferencia es un obstáculo que nos impide descubrir sus enseñanzas, nos impide “ver”, nos impide “escuchar”, nos impide descubrir los misterios que nos regala la vida. Ver y escuchar es un privilegio, no todos desarrollan esas capacidades, infiere compromiso y responsabilidad pero conlleva gozo y paz

 

Todos estamos llamados a hacer un mundo más equitativo, un mundo libre de injusticias y violencias. No todos aceptan la invitación. No ven, no escuchan, no entienden. Los que están acostumbrados y gustan vivir en y de lo superficial no soportan nuevas propuestas que los quieran correr de ese lugar.

 

Aprender a desentrañar los misterios de la vida hace crecer la fe y la confianza. La fe es la luz que nos permite descubrir la verdad última de la vida. La fuerza más estimulante y vigorosa para enfrentarnos a los problemas de la vida y el misterio de la muerte. En estos momentos de increencia hemos de vivir nuestra fe con gozo y agradecimiento. A quien tiene se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene…

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María