En la interna de Unidad Ciudadana, elijo la Lista de Cristina

El domingo que viene hay elecciones. Y el único partido político que en Saladillo se dirime en internas es el Frente de Unidad Ciudadana. Como se sabe, todo el mundo puede participar en ella. Ya que son abiertas. Estén o no afiliados, cualquier vecino tiene la opción de meterse a jugar. Pero los que militamos activamente en ese espacio no tenemos la opción; tenemos la OBLIGACIÓN de elegir, de definirnos, de tomar postura, de emitir una opinión. Y yo no quiero hacerlo solamente adentro del cuarto oscuro. Quiero hacerlo de manera pública.

Para hacer esa elección tengo dos alternativas: ir por la negativa o ir por la positiva. Hacerlo por la negativa, sería hacerlo por descarte. Porque no estoy de acuerdo, porque no comparto el pensamiento, o porque sencillamente no me gustan los candidatos de una lista. Nada de eso. No podría. Primero, porque estaría  mintiendo. Nada malo tengo para decir de nadie. Y segundo -y fundamentalmente- porque el 14 vamos a estar todos juntos. Tirando del mismo carro. Sea cual sea el resultado de la interna.

Es por eso que a la elección la hago desde la positiva. Porque estoy a favor. Porque estoy convencido. Porque no tengo dudas que mi lugar en el mundo político de esta interna está en la Lista 4, la lista que encabeza Diego el “pela” Yanson y que secunda María Marta De Lucía.

Elijo la Lista 4 por un millón de motivos. Y el último de esos motivos es la cuestión orgánica, la obediencia debida a la estructura política de la cual formo parte (NE) desde que uno de sus fundadores me invitó a sumarme (un tipo al que quise como compañero, como colega y como padre: Daniel Salomón). Repito entonces: no es uno, son un millón los motivos de mi elección. Motivos personales y motivos políticos.

Motivos personales sobran. Porque María Marta y el Pela, antes que nada son mis amigos. Y ese mote uno no se le pone a cualquiera. Ese categoría se reserva para gente que uno quiere. Que VERDADERAMENTE quiere. Porque no te fallan. Porque son de fierro. Porque son moralmente íntegros. Porque cada vez que asoma el temporal ellos están. Ahí. Cerquita. Espalda contra espalda. Pa’ bancar lo que venga.

Y desde lo político más aún. Porque son dos personas que antes que nada son militantes. Pero militantes de verdad. Militantes de BASE (por más que transitoriamente ocupen algún cargo público). Militantes que sienten la política. Que respiran política. Que transpiran política. Que disfrutan la política. Que les duele la política. Que VIVEN la política.

Diego y María Marta son todo eso y mucho más. Son la oposición real del oficialismo local. Son los soldados fieles de Cristina en nuestra patria chica. Son los del infatigable laburo en el Concejo y en el barrio. Los que dan la cara en los medios y en la calle. Los que dan la discusión en el recinto y en la esquina. Los que no se guardan nada. Los que no se callan nada. Los que siempre van al frente. Los que dejan todo y más también.

Diego y María Marta son mi parada en este viaje. Son mi elección en esta interna. Porque me dan la certeza de que seguirán siempre defendiendo el proyecto Popular. Porque no especulan. Y nunca van a hacerlo. Porque eso no forma parte de sus ADNs. Porque esa palabra ni siquiera existe en sus vocabularios. Porque como si todo eso fuera poco, ellos, además, como dice su slogan: son la Lista de Cristina.