Vocación contemplativa

 

La mayor tentación en la vida consiste en juzgar algo antes de conocerlo. Cuando lo hacemos, nos privamos de todas las sorpresas que la vida nos tiene reservadas. En algún momento de la vida forjamos alguna idea sobre algo y ya no podemos cambiarla, ni siquiera nos permitimos la posibilidad de la duda. Y si es así ¿cómo vamos a madurar y a crecer?

 

Contemplar es mirar la vida, todo lo que nos rodea, todo lo que vemos con mirada inquisidora, sin quedarnos con respuestas rápidas, como preguntando a la vida misma, como perdiéndonos en una realidad que nos contiene, que nos abarca, que nos habita y que compartimos con el universo. La vocación contemplativa es universal. Todos estamos llamados a esa experiencia indescriptible de unión con lo infinito, con el universo entero. Cada uno le puede poner el nombre que quiera, o expresarlo conforme a su patrón de creencias pero todos estamos llamados a vivir esa experiencia. Quien la prueba no tendrá sed de otra cosa.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María