Amarse y amar

 

Dicen que el amor se aprende. Cuando la persona recibe amor aprende a amarse y a amar a los demás. Poder amar a los otros es una consecuencia de sentirnos amados y así aprender a amarnos sanamente a nosotros mismos, amarnos con toda nuestra verdad, con lo bueno y con lo malo, con las luces y las sombras, con lo que nos gusta y con lo que no nos gusta, así… completos.

 

Amarnos sanamente implica no idealizarnos, no mentirnos, sacarnos todas las máscaras, llegar a lo más profundo de nuestro ser para darle rienda suelta a la verdad que somos y que habita en nuestro interior. Cuanto más nos conocemos y nos aceptamos, más nos amamos y más nos capacitamos para amar. La medida de nuestro amor es la medida con que somos capaces de amar a los otros y sobre todo a los que más nos cuesta.

 

Si afirmo que me amo y no soy capaz de amar a mis semejantes… a mí mismo me miento.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María