Transparencia

Hay personas que deciden vivir seriamente el más precioso regalo que recibimos de la vida y que es la libertad. Conocernos sin falsearnos y mentirnos, es vivir en libertad. Actuar conforme a lo que somos, a lo que pensamos, a lo que creemos y mostrarnos así… transparentes… es vivir en libertad.

 

Estas personas a veces molestan, fastidian… las formas de vida suelen ser denuncias más efectivas que las palabras. Denuncian con su forma de ser. Denuncian con sus elecciones, con sus preferencias, con sus valores. No es extraño que sobrevengan las persecuciones, las acusaciones y hasta los castigos -claro, hoy castigos cultos- “perderás el trabajo, serás dejado de lado…” porque cualquier actitud es considerada una intromisión. Algunos hasta permiten el mal por quedar bien. No soportan que su imagen sea dañada ante los demás o que hablen mal de ellos.

 

Las personas que realmente valoran su vida interior y aman su libertad, saben lo que eligen y terminan siendo fieles a su impulso interior… “No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma” (Mt 10,28).

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María