Autoridad

 

En el interior de todos los seres humanos existen dos fuerzas, una fuerza de vida, positiva, creadora, dinámica, abierta y otra fuerza negativa, de auto destrucción, rígida, impermeable a cualquier novedad

 

Cuando permitimos que las fuerzas del mal se apoderen de nuestras decisiones rechazamos, nos protegemos, tenemos miedo, expulsamos. El mal se esconde, se escabulle, se disfraza, desintegra a la persona. La presencia de la verdad desenmascara el mal y abre los corazones a nuevas formas de vivir la vida; provoca que nos abandonemos dócilmente a la transformación, que sabemos que viene a nosotros por caminos que nunca hubiéramos imaginado.

 

La fuerza de la verdad, la fuerza de vida es clara, transparente, la persona que se deja guiar por esta fuerza siente, piensa, habla y actúa con perfecta coherencia, por eso tiene autoridad. Autoridad que surge de lo más profundo del ser unificado y que se muestra sin doblez

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María