Llamada

 

Pasamos nuestra vida buscando nuestra identidad, nuestro nombre, pero ese nombre tiene que ser pronunciado por otro, por ese otro que es nuestro yo más íntimo, para que suene en nuestro corazón como una llamada al Ser.

 

El silencio y la meditación terminan por descubrir ese potencial que tenemos y que hemos de desarrollar para poner a disposición de los demás. Ese potencial que nos hace plenos y verdaderamente libres porque nos da la certeza que estamos yendo por donde tenemos que ir y la fortaleza para seguir caminando siempre, más lento o más ligero pero siempre caminando

 

En la vida siempre debemos tomar decisiones. El saber tomar decisiones correctas nunca será fruto de la casualidad. Si nos dejamos iluminar por la meditación, entonces serán  decisiones pensadas, maduradas, puestas en la balanza, decisiones a las que  les dimos tiempo y espacio suficientes para concretar. En cada decisión importante de la vida busquemos  momentos de silencio y meditación.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María