Dos caminos

 

El ser humano sólo puede tomar dos caminos. El engañoso camino de lo que brilla y nos dicen que es el éxito: el placer, el dinero y el poder. Este camino es lamentable porque aunque nos motiva y lo deseamos a toda costa, con el tiempo, nos damos cuenta de que no es capaz de ofrecernos lo que esperábamos, y la experiencia lo demuestra. El otro camino nos invita a vivirlo siendo fieles a nuestro impulso interior y que nos señala el camino del amor, centrar nuestros esfuerzos y “éxitos” en acompañar al otro, a quienes vemos como hermano.

 

Dichosos los que se vacían de pensamientos, imágenes y sentimientos porque ellos serán colmados por el Universo. Dichosos los que aprenden a quedarse quietos, porque descubrirán la energía que se mueve en su interior. Dichosos los que se cultivan por dentro porque quedarán limpios de toda sombra y actuarán con libertad. Dichosos los hambrientos de ser porque sólo ellos alcanzarán la verdadera humanidad. Dichosos los silenciosos porque han descubierto su verdadero hogar. Dichosos los pacificados, porque le darán al mundo lo que realmente necesita.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María