Lámpara

 

Hay cosas en el interior de cada uno que, desde la infancia, han quedado sin resolver; no supimos, no pudimos, dolían demasiado y los escondimos en lo más profundo de nuestro ser. Esas cosas sin resolver salen en el momento que menos esperamos y de la forma que menos queremos “no hay nada oculto que no sea revelado”.

 

Para hacer limpieza necesitamos abundante luz; también necesitamos de la luz para poder ver nuestros problemas ocultos y hoy, con otra madurez, poder resolverlos y unificar toda nuestra vida. Cuanto más luz ponemos en nuestro interior, más luz buscamos y conseguimos.

 

Quien haya conseguido suficiente luz en su vida, solo con su forma de actuar, con sus decisiones, con sus elecciones podrá servir de candil a otros que aún se encuentren en tinieblas.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María