Pedir con insistencia

 

Es la búsqueda de la vida Espiritual lo que constituye la esencia de la vida Espiritual.

Hay momentos en que ni siquiera nos atrevemos a desear porque nos parece que esos bienes espirituales que deseamos son una ilusión que no está al alcance de nuestras manos, que jamás podríamos conseguirlos. Pedir, pedir insistentemente sin desfallecer, sin desesperar despierta el deseo, aviva el anhelo hasta que por fin nos sentimos preparados para la gran aventura de intentarlo.

 

En algunas ocasiones, cuando el impulso del anhelo nos empuja a asumir todos los riesgos, recién entonces nos percatamos que los grandes obstáculos, las mayores trabas, los miedos más enquistados están en nuestra cabeza, en nuestra mente. Desear, anhelar, aleja nuestros miedos y nos despierta a la vida del Espíritu.

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María