No superes la medida

 

 

 

El hombre anhela tener algo, tener algo en sus manos. Cuanto más tenga en sus manos, tanto más se tiene a sí mismo, piensa, es su propio amo. En última instancia, lo impulsa la esperanza de poseerse a sí mismo.

 

 

 

La posesión no es mala. El hombre necesita ropa, alimentación, vivienda para poder vivir. El peligro, sin embargo, es que el hombre en su afán de posesión no tenga medida. El animal anhela únicamente tanto cuanto necesita.

 

 

El hombre puede en su afán superar el límite. En esta desmedida se torna dependiente de su posesión. Fascinado por el patrimonio obtenido, siempre debe poseer más. En lugar de disfrutar lo que tiene, busca permanentemente algo nuevo. Y sin darse cuenta es poseído por su afán de posesión.

 

 

Anselm Grün