Auméntanos la fe

 

“Sabemos que hasta ahora la humanidad entera está gimiendo con dolores de parto” (Rom 8,22) La creación entera está en permanente evolución, nada la puede detener, aunque esa evolución no es simétrica; si tomamos un árbol como ejemplo vemos que algunas ramas crecen más rápido que otras e incluso algunas se desvían y crecen mal, hacia el camino incorrecto y terminan por perderse.

 

En las sociedades o comunidades pasa algo parecido y a causa de esa evolución despareja, asimétrica no pocas veces lastimamos y nos sentimos lastimados por tantas actitudes desviadas, como aquellas ramas de los árboles: injusticias, ambiciones desmedidas, mentiras, fraudes, serruchadas de piso, hipocresía y, la peor de todas, indiferencia.

 

Lo propio de quienes alcanzaron algo de madurez en la evolución de sus vidas es la comprensión, la confianza absoluta en que lo que vendrá será cada vez mejor, confianza en que todo puede cambiar así como él mismo pudo cambiar. Aferrarse a rencores, violencias o  agresiones sería como atarse a pesadas anclas que no permiten avanzar; lo mejor es soltar todo pensamiento negativo para seguir avanzando con firmeza y cada vez con mayor confianza.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María