Llamada

 

Pasamos la vida buscando nuestra identidad. Meditamos y estamos atentos al clamor profundo de nuestro ser que es quien nos dará y confirmará nuestra identidad, que está en íntima relación con nuestra misión, la que nos toca desempeñar en la vida.

 

Meditar nos conecta con lo más profundo de nuestro ser, que, como es el mismo en todos y en todo, nos permite experimentar la unidad con todos los seres y con la creación misma. Es como si fuera un cuadro, pero viviente. Nadie que vea un cuadro va a pretender comprar una parte y va a decir por ejemplo: “yo compro el cielo”, es una unidad, se vende entero. Así, el universo entero y más, constituyen una unidad de la cual formo parte.

 

Es imposible tener esta experiencia de vida y no compartirla, y acompañarlos para que también ellos puedan tener la gracia de escuchar esa voz interior pronunciando su nombre e identificarse con la verdad profunda que en verdad se es.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Curso de  Acompañamiento Espiritual