Valorar al otro

 

Es sublime quedarnos serenos en los brazos de Dios, sin decir nada, sin miedos, sin tensiones, sin prisas, sabiendo que no hay nada más importante que estar juntos.

 

Pero también es precioso cuando podemos estar junto a otro ser humano, felices y tranquilos, sin necesidad de decir cosas, sabiendo que vale la pena dejarlo todo para estar un rato simplemente unidos, descansando el uno en el otro.

 

Algunas parejas no son capaces de hacer esto ni siquiera después de un acto sexual. Solo les interesa el momento de placer genital, como quien utiliza un objeto mientras le sirve y luego lo olvida. No les interesa quedarse un rato juntos, sin pensar en otra cosa, simplemente disfrutando de compartir un momento de calma.

 

Cuando esto sucede, es evidente que esa relación es muy superficial y necesita crecer mucho. Entonces, habría que preguntarse: ¿Por qué no puedo compartir un momento de silencio y serenidad con esa persona? ¿Creo que esa persona no merece mi tiempo, que todo lo demás es más importante que su presencia? ¿O será que sólo busco a los demás para utilizarlos cuando los necesito?¿Qué hay en mí que no puedo quedarme un momento tranquilo con otra persona?

 

Pídele al Señor, que te muestre que los demás valen más que tus proyectos e intereses.

VMF