¿Dónde bebemos?

 

Depende de en qué fuente calmamos nuestra sed serán las metas de nuestras vidas.

 

Si nos quedamos en la superficie alimentando y engordando nuestro ego, probablemente nos empeñemos en conseguir títulos honoríficos, desmedidas ambiciones económicas, éxito, aplausos, figurar.

 

Si nos acostumbramos a buscar en nuestro interior el verdadero manantial de la vida para saciar allí nuestra sed más profunda, en el constante ejercicio nos iremos acostumbrando a vivir conformes a nuestra propia interioridad, será ella la que ilumine y guíe nuestras vidas seguramente hacia los que más sufren.

 

En nuestro actuar cotidiano, en nuestra forma de vivir, de pensar, de actuar reflejaremos, sin darnos cuenta, cuál es la fuente que sacia nuestra sed.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María