Buscar lo trascendente

 

En la vida caemos permanentemente en la tentación de confundir las necesidades externas con la vida interior y hasta solemos verlas como antagónicas. Colocar en primer lugar nuestras necesidades externas subordinando a ellas nuestra vida interior es una verdadera traición a nosotros mismos. Nuestra vida exterior no sólo no es antagónica a la vida interior sino, por el contrario, esta vida del alma nos tiene que servir para ordenar nuestro interior y poner luz a nuestra vida en el mundo

 

Lo trascendente en la vida es permitir que esa Luz que me habita nazca, crezca, se desarrolle en mí y así poder parirlo y ofrecerlo al mundo desde y con mi propia vida. Creer en ese don implica el trabajo de toda una vida, desaprender, soltar, abandonar el deseo de control; saberse y sentirse “obra de”, recibiendolo todo, nunca dueños, iniciando cada día la fascinante aventura de aprender a poner nuestra vida en las manos de la Vida.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María