Pecado, justicia y juicio

 

¡Qué palabras tan duras! ¡Y que conceptos tan diferentes solemos tener de ellas!

Pecado es no vivir en la verdad, en nuestra verdad, en esa verdad que nos habita y que solo nosotros podemos llegar a conocer. Pecado es mentirnos viviendo lo que no somos o simplemente respondiendo a mandatos externos sin escuhar a nuestro ser o, en algunos casos, ignorándolo por completo. Pecado es el miedo que nos impide ser nosotros mismos y mostrarnos así, tal como somos. Es pecado porque estamos ahogando nuestro ser.

 

Hacemos justicia en nuestra vida cuando, por fin, nos decidimos a aprender a conocernos, cuando nos decidimos a enfrentar todas nuestras debilidades, miserias y limitaciones, nuestra verdad para caminar en la luz, llevando a cuestas todo el bagaje de cosas que no nos gusta de nosotros pero que vamos aprendiendo a mirar con ternura y compasión.

 

A medida que vamos avanzando en el camino a nuestro interior, que vamos aprendiendo a conocernos, que aprendemos a identificar desde dónde surgen esos movimientos del alma, ejercemos el juicio todos los días y a cada instante. Nos damos cuenta que en nosotros está el poder de elegir la superficie, las máscaras, los disfraces o el camino a nuestra verdad y libertad. De nosotros depende un juicio en contra o a favor.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María