Alegría gozosa

 

La alegría no es una vivencia momentánea, y ni mucho menos superficial; es la experiencia de  vida interior que se caracteriza por este sentimiento. Es certeza de presencia, una presencia que nunca nos abandona, pues no sabe hacerlo de ninguna manera; es la mejor razón de nuestra esperanza.

 

Es cierto que hay que pasar malos momentos pero cuando aprendemos a vivirlos esa tristeza se convierte en gozo profundo, ya no se trata de alegrías pasajeras sino de gozo interior y constante. Es confianza aún frente a las contrariedades. Es la luz que nos habita y la vida que se despliega invitándonos a dar lo mejor de nosotros. Es un renacer a nuestro verdadero ser y el amor fraterno es la mejor señal de nuestra identidad.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María