Oración centrante

 

La práctica frecuente de la oración centrante permite tomar conciencia de nuestro propio ser, de nuestra naturaleza. Como nos centramos en nuestro interior comenzamos a conocer el origen de nuestras emociones, de nuestros sentimientos, de nuestras pasiones; éstas suelen ser fuerzas internas que dominan al ser humano; al desenmascararlas e integrarlas a nuestra verdad, las vemos con claridad y aprendemos a tener dominio sobre ellas, nos empoderamos, por eso se alejan nuestros miedos y nos constituimos como amos y señores de nuestras existencias.

 

Lejos de pensar que esta práctica puede volvernos ermitaños y egoístas, por el contrario si la practicamos con respeto y seriedad inevitablemente nos lleva hacia los demás. El simple acercamiento hacia la verdad genera una libertad tan profunda y sanadora que impulsa a necesitar compartirla con otros, sea quien sea, principalmente con los que están en búsqueda, los que sufren porque están atados a conceptos alienantes, porque son esclavos de sus máscaras o, simplemente, a aquellos que están atravesando tormentas propias de la vida.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María