El amor por encima de las normas

 

Las normas están para iluminarnos, para indicarnos un camino, es como un GPS que nos va indicando el sentido por el que vamos andando. Muchas veces se disfraza de bueno lo que justifica el egoísmo, la injusticia, la desigualdad, el prejuicio, la marginación y tantos males que atentan contra la vida. Se supone que siempre apuntan a beneficiar a las personas. La raíz por la que distinguimos si algo es bueno o malo es por el efecto que causa en las personas, si hace bien o si los perjudican . Por eso nunca son absolutas y con frecuencia hay que modificarlas, o bien porque, al ir evolucionando entendemos que lo que fue bueno en una época ahora no sólo no lo es sino que mortifica y hace sufrir a mucha gente o bien porque aparecen nuevas formas de egoísmo que perjudican a más personas.

 

Socialmente eso es posible, también en una casa de familia se suelen poner normas y reglas, pero siempre lo que prima, o lo que debe primar es el amor, el amor está por encima de cualquier ley y cualquier norma. Antes que las normas al actuar debemos estar impulsados por el amor, sabiendo también que amor y libertad van de la mano. En algunas ocasiones tendremos que permitir los fallidos, los errores, porque de ellos también se aprende y con frecuencia también se puede adquirir una mayor humildad que quien, supuestamente, nunca yerra.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María