Amar al enemigo

 

Un enemigo es el que busca nuestro mal y nos lo hace si puede. El que busca hacer el mal es una persona enferma. La única manera de vencerlo y no permitir que nos cause daño es a base de amar. Puede lastimarnos, puede incluso perjudicarnos pero sólo puede causarnos daño si se lo permitimos y sólo se lo permitimos si guardamos rencor en nuestro espíritu.

 

Si en nuestro corazón acumulamos odio, rencor, venganza, desamor… no podemos ser felices, porque nuestro corazón está hecho para amar y es el amor lo que nos hace libres y felices. El amor no puede depender de lo que recibimos del otro. El verdadero amor tiene que querer también el bien del otro, independientemente de que él o ella hagan por mí.

 

Escuchemos las palabras pronunciadas por Martin Luther King que nos dice: “El que es incapaz de perdonar es incapaz de amar” y “Devolver odio por odio multiplica el odio, añade una oscuridad más profunda a una noche ya desprovista de estrellas. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: solo el amor puede hacer eso.”

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María