“Teóricamente existe una posibilidad completa de felicidad: creer en lo imperecedero en sí mismo y no buscarlo” (Franz Kafka).
Es un camino particular hacia la felicidad el que describe el poeta judío Franz Kafka en el texto mencionado. Por un lado debemos creer que en nosotros está lo imperecedero, que Dios vive en nosotros. Pero no debemos buscarlo. Debemos renunciar a él, buscar este Dios en nosotros a través de la meditación o la contemplación. Deberíamos creer en el Dios dentro de nosotros sin exponernos a la presión de experimentar y percibir también a este Dios.
La fe, la representación de lo imperecedero en nosotros ya es suficiente. La representación de que Dios vive en mí y allí, donde Dios vive en mí, el mundo no tiene poder sobre mí y nadie puede lastimarme, es suficiente para sentirme interiormente libre, para hallar la felicidad dentro de mí. Es una frase paradójica de Kafka: seré feliz cuando renuncie a sentir la felicidad. Creeré en lo imperecedero en mí cuando cese de alcanzar lo imperecedero a través de alguna técnica de meditación o ascetismo. Lo imperecedero está en mí, inclusive cuando no lo perciba.
Dios está en mí, también cuando no lo experimente. Esta fe en el Dios imperecedero dentro de mí me brinda la verdadera felicidad, la felicidad más allá de toda experiencia, más allá de todo sentimiento de felicidad.
Anselm Grün

hola Ariel, te escribo porque estoy trabajando el tema de la felicidad en Kafka y en otros autores. serías tan amable de citar el texto al que pertenece la frase con la que abris tu trabajo?
muchas gracias,
Ness Malmsten