Antes que nada, necesito aclarar que soy admirador y seguidor de los Juegos desde que recuerdo y que he tenido la suerte de acompañar de cerca el sueño olímpico de más de un atleta, por lo que me siento con derecho a opinar.
Así quiero compartir mis humildes conclusiones: Sé que puede sonar pesimista, pero recién ahora me puedo relajar, porque el miedo era que, ante la locura reinante en el mundo de hoy, algún hecho (que nada tendría que ver con los Juegos) pudiera arruinar la fiesta.
En cuanto al resultado deportivo: Por suerte, todavía se ven actitudes que nos hacen sentir como si todos fueran Amateurs, …se ve a los más reconocidos (esos que manejan contratos millonarios) emocionarse al recibir una medalla o al escuchar el himno de su país; …se ve a algunos esforzarse doloridos, cansados o simplemente superados para llegar a la meta con el orgullo de haberse enfrentado a sí mismos; …se ve al público alentar a cualquier deportista que lleve los colores de su país, a los de otros, ..y hasta a los rivales si muestran competir con “Espíritu Deportivo”; …se ve algunos deportistas ir a alentar a sus compatriotas en deportes que ni siquiera miran por televisión.
Sí, esos efectos y muchos más producen los Juegos Olímpicos.
Por supuesto que más que nada hay que mirar hacia adentro, y en realidad no vemos más que el reflejo del momento deportivo que vivimos: Así, se observa que en un país que apuesta mucho a los deportes por equipos, éstos han estado a la altura de lo esperado, tengamos en cuenta aquí que los equipos que llegaron a zona de medalla son aquellos en los que muchos de sus jugadores, han jugado algunas temporadas en forma profesional. Sólo nos quedaría afuera de este abanico el Handball que por primera vez llega a la Competencia Olímpica.
En cuanto a los deportes individuales (y por parejas), dejando de lado el tenis que tiene una competencia altamente profesional, se ve una evolución, no tanto en medallas, pero sí en cuanto a los niveles alcanzados, lo que evidencia un apoyo oficial y privado (con la mirada puesta en Río de Janeiro 2016). Nuestros deportistas (gracias también a nuestro aporte a través de nuestro impuesto a los teléfonos celulares), han estado viajando a otros países para entrenar y competir en niveles adecuados a los objetivos.
Hasta aquí el balance es positivo, salvo la aparición de un mensaje muy malintencionado en las Redes Sociales referido a nuestro Medallista de Oro, ignorando lo relatado en el párrafo anterior y el hecho de que las delegaciones deben confirmar mucho tiempo antes su alojamiento en la “Villa Olímpica” y no en “hoteles” como publicaron.
Decía que hasta aquí era todo positivo, …pero me está faltando algo. Sí: la organización fue buena, la transmisión impecable, los resultados acordes, la conducta ejemplar, y el apoyo estuvo, …pero estuvo para aquellos que hace años vienen haciendo “un gran esfuerzo” para poder llegar hasta la puerta de la “alta competencia”, dejando muchas cosas de lado en ese intento.
Veamos: el reconocimiento llega cuando, deportistas y entrenadores, han puesto mucho de ellos (física y económicamente), cuando se han superado decepciones, carencias y lesiones, …y cuando muchos quedaron en el camino por “falta de recursos”.
Esa es la pata que está faltando: ¿Dónde está la detección de talentos? (en nuestra provincia se han hecho muchas evaluaciones en los Juegos que fueron cambiando de nombre), ¿dónde está el acompañamiento a esos chicos con condiciones?, ¿Dónde están las inversiones en Infraestructura y Medicina Deportiva?, ¿Dónde está la promoción a los deportes amateurs?,
Y acá aparece otro factor importante: ¿La “difusión” no la tendrían que hacer los “Medios de Difusión”?. Sin embargo ellos contínuamente lamentan que tal o cual deporte esté poco difundido en la Argentina. Pero es así: el Deporte Profesional tiene “Sponsors” que pagan los espacios en los medios, en cambio para seguir al deporte Amateur, los productores deberían “invertir” tiempo y dinero en ir a buscar las noticias (y eso no es “negocio”).
Pero todo va llegando: …Las Multinacionales empiezan a ver el negocio en los Deportes Nobles y empiezan a colocar publicidad en esos espacios, las empresas privadas empiezan a hacer aportes (aunque sea para descargar impuestos) y los estados invierten esperando el rédito político.
O sea, el Deporte Amateur se va “profesionalizando”, …o sea: “va perdiendo su esencia”, nuestros chicos ahora sueñan con ser “profesionales de algún Deporte Amateur” (¿?). …O sea: Los Próximos Juegos van a ser cada vez más competitivos, cada vez más espectaculares, posiblemente tengamos mayor cantidad de medallas traídas por nuestros deportistas (que para alcanzar el máximo nivel tendrán que “extranjerizarse”). …Pero cada vez nos estaremos alejando más del Espíritu Olímpico.
Lo deseable sería que se invierta en Trabajo, Salud y Educación y que el Deporte sea el reflejo del Bienestar de la población. Si se ofrecieran esas condiciones, si todos tuviéramos tiempo libre y muchas opciones para aprovecharlo, seguramente el Deporte y el Arte tendrían un desarrollo destacable, lo que redundaría en beneficio de la Salud. Posiblemente en ese estado de bienestar las medallas pierdan significado, …aunque también es posible que lleguen solas.
Oscar Marcelo LOBOS (Profesor de Educación Física)
