Alabanza

 

La alabanza sincera es una forma de amar.  Los santos y los místicos han considerado que todo el mundo que vive y respira es un himno de alabanza al Espíritu Creador.  Esta visión espiritual implica que la alabanza es un acto natural y un arte; el simple hecho de existir puede ser una forma de exaltación, y también una habilidad depurada.

 

 

 

Cuando alabamos a otro en forma hipócrita, con frecuencia escondemos otras manifestaciones, quizás celos o miedo.  ¿Cuándo fue la última vez que alabamos a alguien de todo corazón?

 

 

 

Culpar es fácil porque todos sabemos lo que es fallar.  Y si sentimos que merecemos ser culpado, nos gusta buscar la compañía de otra persona para señalarle sus faltas.

 

 

 

¿Por qué tenemos que ser tan tacaños con la alabanza?  No nos perjudica; al contrario, enriquece nuestro espíritu.  Quizás deberíamos buscar ocasiones para alabar como una manera de expandir nuestras vidas.

 

 

 

Voy a hacer lo que esté a mi alcance para convertirme en una especialista en alabanzas.