Apacible y recogido

 

Quien se encuentra en recogimiento reúne lo diverso y disperso. Está unificado con sí mismo. Es uno consigo mismo, uno con lo que hace. No se permite distraer por las más diversas cosas y actividades. Todo lo reúne. La palabra recogimiento (Sammlung) resuena en todas las palabras que terminan con el sufijo “oso” (sam) el cuidadoso (Achtsame) vincula la atención y la consideración en el accionar, sobre el objeto que toca, con el momento. El cauteloso (Behutsame) vincula el cuidado y la protección con todo lo que realiza. Sobre todo lo que realiza despliega su cuidado, su protección, su vigilancia. Está atento a todo lo que hace. Y la palabra “recogimiento” (Sammlung) se incorporó a la palabra “apacible” (sanft).

 

Apacible se encuentra aquél que está en paz con los hombres y las cosas con quienes se relaciona. De tal forma, el recogimiento conduce fuera de la dispersión, de la distracción, de la inquietud y lleva hacia una acción recogida, cuidadosa, apacible. Quien está junto con lo que toca, actúa apaciblemente. Quien está consigo mismo, con sus más diversas necesidades y deseos, con sus pasiones  emociones, es apacible consigo mismo, vive en paz junto a las divergencias que hay dentro de él. Y quien está en el otro, con quien se encuentra, no puede ser tosco y duro. Quien está junto al otro se presentará apaciblemente frente a él.

Anselm Grün