Anhelo reprimido

 

 

El hombre que reprime su anhelo lo reemplaza con una manía.

La manía es siempre la manifestación de un anhelo reprimido y no reconocido.

La manía impulsa al hombre a la satisfacción de deseos siempre nuevos.

Constantemente debe beber alcohol o ingerir una droga.

El maniático por el trabajo nunca tiene suficiente, siempre necesita trabajar más. Lo impulsa una manía.

La inquietud que actualmente invade a muchos, es con frecuencia la expresión de una manía que la determina.

La manía torna al hombre insaciable.

Anselm Grün