Agresividad

 

Descargar la agresividad con malos tratos, gritos o insultos, de ninguna manera cura esa agresividad. Sólo puede llegar a producir un alivio muy pasajero, pero no resuelve el problema interior. Al contrario, en general alimenta todavía más el estado de enojo. Un equipo de científicos realizó pruebas con dos grupos de personas airadas, alteradas, y han demostrado que, cuando uno de esos grupos descargó su ira, de ninguna manera esa acción disminuyó su nivel de agresividad.

 

Hay que convencerse de que los malos tratos o el deseo de dañar a otro no son reacciones  necesarias o inevitables, como si se tratara de una cuestión química que nos supera.

 

Muchas veces tengo conductas agresivas porque hay algo en el mundo externo que no se ajusta a mi proyecto o a mis esquemas, y yo no me siento capaz de modificar mis estructuras. Entonces me enojo, necesito reaccionar con agresividad ante eso que no se somete a mi control. Y como me cuesta cambiar, digo que yo soy así y que me dejen ser como soy.

 

Pero en realidad la agresividad no es un instinto inevitable. Sólo es un comportamiento que yo he aprendido desde pequeño. Debo descubrir que hay otras maneras de resolver las dificultades, y puedo comenzar a dar pequeños pasos para aprender a reaccionar de otro modo, para reaccionar como reaccionaría Jesús ¿Por qué no?

VMF