Mi verdad

 

Si me dicen que soy un santo, sé que no es verdad. Yo no conozco mis límites, mis debilidades, mis egoísmos, mis vanidades. Si me dicen que soy una porquería también sé que eso no es cierto.

Prefiero mirarme con la mirada del Señor. Él no ignora mis límites y mis debilidades, pero me ama y conoce muy bien todo lo buenoque él puso en mí. Él comprende, espera, alienta, invita, anima. Así quiero mirarme a mí mismopara no depender de loselogios o de la aprobación de los demás, Pero también para no dejarme voltear por las críticas e incomprensiones. Yo soy lo que soy a los ojos de Dios, porque nadie como él conoce mi verdad. Sólo él conoce hasta mis fibras más íntimas.

Entra en oración unos minutos y pídele al Señor que te ilumine para conocerte mejor a ti mismo  para aprender a sacar lo mejor de tu propio ser.

VMF