Pablo Fuillerat a todas las Mónicas Iturraldes Arrieus de Saladillo. Retrato de una paciente conflictiva (*)

Supongamos que la percepción de la realidad que tuviste ese día hubiera sido cierta.

Supongamos que lo que entendiste de lo vivido hubiera sido realmente lo que paso.

Sigamos suponiendo que lo que publicaste no hubiera faltado a la verdad en ninguno de sus conceptos.

Supongamos también que lo que describiste jamás fue abultado, ni adornado (a favor de tu “verdadera” causa) de ninguna manera.

Solo sigamos suponiendo que la verdad y solo la verdad inundo tu corazón para relatar lo relatado, indicándote que no había ningún error que jamás fuera de llevarte al arrepentimiento….

Ahora habiendo suponiendo eso, me pregunto….

Por que no pensaste que años de profesión eficiente demostrable no pueden permitir semejante estupidez?

Por que no pensaste que quizá no es lo que ocurrió?

Por que no pensaste que quizás desconoces algo? (o mucho?)

Por que no pensaste que años de fiable atención médica conllevan en si mismo un habito laboral socialmente aceptado y reconocido?

Por que no pensaste que quizás la equivocación se apodero de vos? (entre otras cosas)

Por que no pensaste que podemos influir positivamente en tu vida?

Por que no pensaste que antes de vos pasaron por nuestros oídos millones de agradecimientos?

Por que no pensaste que la contienda es violencia encubierto?

Por que no pensaste que la violencia decora el razonamiento de los necios?

Por que no pensaste en hablar con nosotros?

Por que no lo pensaste?

Y digo esto solo suponiendo que tu relato publicado contemplase solo palabras verdaderas… pero no es así.

Ahora que lo cierto censura a gruesa fibra tu relato.

Ahora que se demostró que la verdad esta tan lejos de tu publicación como la prudencia de vos mismo.

Ahora que tu vida no cambio, ni nunca cambio, pero la nuestra suma una “conflictiva” mas.

Ahora que aun así vamos a continuar brindándote todo lo que nuestra profesión indique.

Ahora te pregunto:

Vas a continuar “conflictuando” la vida de personas como nosotros?

Vas a seguir por la vida creyendo que tu verdad es La verdad?

Vas a seguir creyendo en tu inerrancia? 

Vas a seguir creyendo que lo infalible solo merodea tu esencia?

Vas a continuar en el maldito arte de la contienda?

Vas a seguir impidiendo que la prudencia y la sabiduría forme parte de tu vida?

Vas a seguir intentando hacer creer a los demás que los problemas siempre son por culposo error ajeno?

Vas a seguir siendo igual?

Permíteme un último intento:

Dios todo lo ve. Dios todo lo sabe. Dios te conoce.

(*) Por Pablo Fuillerat