Mirada amable

Para encontrarse con otras personas hay que abrir caminos. Para eso es importante la amabilidad. Sin ella no habrá una verdadera capacidad de encuentro, porque los demás se sentirán poco valorados.

 

Para poder disponerse a un diálogo abierto, se requiere una mirada amable depositada en el otro. Esto no es posible cuando la actitud ante los demás es demasiado crítica, negativa y siempre desconfiada. Hay un pesimismo que destaca los defectos y los errores ajenos para compensar los propios complejos, para no sentirse tan feo. Otras veces, cuando una persona no tiene buenos fundamentos a la hora de defender las propias posturas, se molesta con los que piensan distinto y su reacción es desacreditarlos. Pero esto a veces es tan sutil e inconsciente, que llegamos a convencernos de que todos los demás están equivocados y no tienen nada bueno que aportar.

 

Es cierto que todos tienen defectos y errores, pero eso no implica que todo lo que digan sea falso o que no tengan nada bueno para ofrecer. El pesimismo es una falta de realismo. No dejes que el árbol te impida ver el bosque. Aprende a mirar siempre más allá de tus estados de ánimo.

 

VMF