Capacidad de convivencia

 

Una mirada amable puesta sobre el otro nos permite no detenernos tanto en sus  imperfecciones y así ser profundamente tolerantes. Pero, para ser más exactos, mejor que tolerancia, digamos capacidad de convivencia. Porque la tolerancia puede ser solamente la costumbre de soportar la diversidad, pero la convivencia es mucho más. Convivir es unirnos en un proyecto común, aunque seamos diferentes. El pluralismo puede ser sólo una coexistencia pacífica, mientras el diálogo es buscar juntos una verdad más clara e integradora.

Hoy, más que tolerarnos, se requiere generar vínculos, cultivar lazos, crear nuevas redes de integración, construir una trama social firme que nos sostenga a todos. Porque sin un sentido de pertenencia no hay entrega por los demás, y cada uno terminará buscando su propia conveniencia. Así la convivencia se tornará imposible y el diálogo estará ausente. Porque convivir implica saber renunciar a una convicción parcial cuando los otros nos hacer ver un nuevo aspecto de la verdad que no teníamos en cuenta.

VMF