Confía en Dios

 

Nunca creas que todo está perdido. La vida es un cambio constante, es novedad permanente. Por eso todo puede ser diferente. También eso que tanto te preocupa puede transformarse y ser mejor algún día. Confía en el Señor, que es capaz de sorprenderte.

Tu propio ser puede ser más hermoso, tu propia vida puede volverse más bella.

Si sientes que tus cosas no funcionan bien, o crees que tu existencia está destruida, no te declares muerte en vida. Deja actuar al Señor y permítele que él te edifique de nuevo, como lo ha prometido:

“Voy a cimentarte con piedras preciosas” (Is 54,11)

“Se casará contigo el que te edifica de nuevo” (Is 62,5)

Si crees que tu vida está muerta, terminada, seca como el desierto, escucha la Palabra del Señor:

“Derramaré agua sobre el suelo desierto, manantiales sobre la tierra seca” (Is 44,3)

Y si te entregaste a la tristeza que te enferma, recibe la propuesta del Señor:

“Yo los traeré a mi monte santo y los alegraré en mi casa de oración” (Is 56,7)

VMF