Lo que hizo Gorosito con los empleados de Obras Sanitarias parece una broma para Video Match (*)

El valor de la vida, la dignidad humana y los derechos de los trabajadores municipales parecen no concordar con las prioridades de gobierno de nuestro intendente municipal.

El sector de Obras sanitarias parece un cementerio. Su estructura y las  ataduras con alambre que tienen que hacer muchas veces los trabajadores para cumplir con su tarea son prueba de la falta de inversión de todos estos años.

Su personal enfermo, lesionado a consecuencia del alto riesgo de siniestralidad que padece el sector, sin citar a los pocos jubilados que quedan en situación calamitosa,   pareciera sacado de  otra época: no cuentan con los elementos ni ropa de trabajo apropiada, faltan  elementos de higiene como alcohol y desinfectantes, no tienen  la debida capacitación para evitar accidentes laborales, no tienen baños ni duchas, un día los mandan a cortar el pasto y otro a efectuar la desobstrucción de un caño de cloacas y/o de agua, otro día a apagar un incendio en alpargatas, y otro a hacer un canal porque todo un barrio esta inundado.

Pasa desapercibida la precarización laboral de los cientos de empleados municipales mensualizados. Mientras debiera ajustarse a derecho y  dignificar la labor  y las condiciones laborales, los empleados mensualizados tienen que conformarse con lo  que hay,  y sino, corren el riesgo que el mes siguiente queden en la calle.

Estos costos laborales no los pagan solamente los trabajadores con su cuerpo y con su vida, los pagan también todos los ciudadanos de Saladillo cuando el Municipio debe hacer frente a los juicios laborales derivados del incumplimiento de la legislación vigente.

Y eso que el intendente conoce de carencias, pero a esta altura parece que se le han olvidado.

Él, toma agua mineralizada, mientras el resto no sabemos que agua consumimos.

Él no parece tener  problemas para llegar a fin de mes, mientras  la gran mayoría tiene que hacer horas extras y trabajar en dos  lugares para sostener una familia a duras penas.

El resultado parcial de este reclamo que se presentó con bombos y platillos también desde el Sindicato de Empleados Municipales, es que 7 u 8 trabajadores cobraron $350, el resto  sigue todo igual.

Por lo irrisorio, solo le faltó que en la presentación del anuncio se dijera que era una broma para Video Match, mientras Gorosito y Caballieri detrás de sus tronos inalterables por el paso de las décadas muestran sus sonrisas a las cámaras de los medios de comunicación como si todo fuera una ficción en el intento desarticular un legitimo reclamo.

(*) Graciela Achabal Abogada – UBA