Cómo se hace

Hace más de quince días, y por este medio hice un racconto de lo que me toca vivir desde hace mucho tiempo. Algunos quizás lo recuerden y otros por ahí ya lo hayan echado al olvido.

Y por olvido y falta de compromiso vuelvo a decir que nadie se acercó ni personal ni telefónicamente a preguntar si mi problema había llegado aun buen final.
Sigo con mi sobrino internado en el hospital viendo como día a día su salud se va deteriorando, no lo abandono y como un ser humano con sentimientos lo voy a alimentar cuatro veces al día. En mi casa queda mi marido enfermo a la espera de mi llegada para administrarle la medicación o como en el caso anterior prepararle el alimento.
Mi hermano victima de un A C V, también requiere mi presencia para la higiene , los medicamentos y alimentarlo.
Hay días en que me levanto preguntándome donde está DIOS, a quien puedo pedir una mano generosa, solidaria, pero la realidad me dice que esto que busco es una utopia.
Siempre se critica al que lleva a un familiar y lo alojan en alguna institución la falta de compromiso del familiar que lo deja como un paquete descartable al que jamás vuelven a ver.
Porque digo esto, porque cuando un familiar fue en busca de ayuda para mi hermano le dijeron que lo llevásemos a 25 de Mayo, donde hay un lugar que depende de la obra social PAMI, ya que el mismo cuenta con esa obra social.
Quién en esta situación caótica que estoy viviendo podría viajar a ver a mi hermano hasta dicha localidad, no quiero ingresar a las filas de los abandónicos, no me lo perdonaría es mi hermano.
La desprotección, la soledad, la falta de ayuda, de respuestas me dicen que es una gran mentira todo, los derechos humanos son para unos pocos y para los muchos en igual o peor situación que la mía los derechos nos están negados.
Donde voy, a quien pido, por favor pueden venir y ver que esto que digo es pura verdad. Ojalá alguien lea o escuche este pedido y yo deje de pensar que Dios y los humanos se olvidaron de los que sufren.

Olga Marta Vittola

DNI 3.202.368